Los hilos que aún nos abrazan

Uno de los Artes de Mami Olga era tejer a crochet

Andrés

2/7/20262 min read

Hoy quiero compartir este relato porque mi madre, Carmen Morales, me envió fotografías de tejidos que fueron hechos por ella y que aún conserva. Al verlos, algo se activó: no solo la nostalgia, sino la certeza de que estos objetos guardan historia, carácter y una energía que no se pierde con el tiempo.

La abuela Olga y el arte de tejer la vida

Recuerdo a la abuela Olga desde los años en que vivíamos en Carlos Medina, cerca del Pino, frente al antiguo Estadio Chilectra, en esos departamentos dúplex de dos pisos que hoy parecen parte de otra época. Ella estaba ahí, siempre presente, con una calma firme y una estampa que imponía respeto y ternura a la vez.

Una de sus labores cotidianas —como mujer de otra generación— era tejer. Tejía a crochet, con una destreza que parecía innata. Nunca supe con certeza dónde aprendió: tal vez en el colegio emblemático donde estudió en Limache, quizás de su madrina. Lo que sí sé es que lo hacía con maestría.

Además, coleccionaba revistas de tejido. Le gustaba aprender nuevos puntos, nuevos diseños. Y, curiosamente, también le atraían revistas que hablaban de princesas y realeza, como Carolina de Mónaco o Lady Di y otras figuras de ese mundo.

Y pensándolo bien, creo que ella tenía algo de reina. O de princesa. Se le notaba en su forma de estar, en su energía, en su presencia silencioso pero elegante.

Tejidos como obras de arte

(y de amor)

Sus tejidos eran tesoros familiares. Cada pariente soñaba con tener uno:

  • Un chal para un hijo o una hija.

  • Un mantel espectacular para lucirlo en la cena de Año Nuevo o de Navidad.

  • Pañitos de mesa para esas mesas de centro antiguas, tan propias de las casas de antes.

  • Tejidos para el velador.

  • Cubrecamas de hilo, hechos completamente a crochet.

No eran simples objetos decorativos. Eran obras de arte. Puntada por puntada, la abuela Olga parecía imprimir algo más que técnica: había ahí una intención profunda, un cuidado amoroso, como se contaba en "las nieblas de Avalon" las mujeres integraban bendiciones en cada punto del tejido de las ropas de los hombres que iban a las batallas.

Y eso se sentía. Quedaba en la impronta energética de cada tejido. Quien los usaba lo sabía, aunque no lo pudiera explicar con palabras.

Fotografías que guardan memoria

En este espacio queremos compartir las fotografías de los tejidos que mi madre, Carmen Morales, guardó durante años y que hoy decidió fotografiar para compartirlas con ustedes. Cada imagen es un testimonio vivo de una época, de una mujer y de una forma de amar que hoy parece escasa, pero que sigue inspirando.

Un llamado a la memoria compartida

Este blog no quiere ser solo un homenaje personal. Queremos que sea un espacio vivo de memoria.

Si tienes recuerdos de la Mami Olga, anécdotas, historias, sensaciones o incluso objetos que ella haya tejido, te invitamos de corazón a compartirlos. Estos relatos son profundamente valiosos para las futuras generaciones.

Porque mientras se recuerde, mientras se nombre, mientras alguien vuelva a tocar uno de esos tejidos…

La Mami Olga sigue con nosotros

Gracias por leer, por sentir y por recordar. here...